sábado, 29 de marzo de 2008

HOY, 69 AÑOS SIN REPÚBLICA.

LA GUERRA CIVIL. (A PROPOSITO DE LA MEMORIA HISTORICA)

HOY, 29 DE MARZO SE CUMPLE EL 69 ANIVERSARIO DE LA CAIDA DEL LEGÍTIMO GOBIERNO REPUBLICANO DE ALMERÍA ANTE LOS EJÉRCITOS Y CIVILES SUBLEVADOS. ESTOS REBELDES, COMANDADOS POR EL CORONEL ANGEL LÓPEZ MONTIJANOS A LAS ÓRDENES DEL GENERAL FRANCO, LA OCUPARON OFICIALMENTE EL 31 DE MARZO DE 1.939.

Tras el levantamiento militar del 17 de julio de 1.936 en Melilla, Franco se subleva en Canarias y se dirige a Tetuán para hacerse cargo del mando del ejército de África.
Mientras tanto, en la Península el general Mola, al mando de los militares rebeldes, rompe las negociaciones que llevaba a cabo con el Gobierno Republicano, acabando así con una mínima esperanza de detener el conflicto y dando lugar a la división de España. La guerra había comenzado.
El 21 de julio de 1.936, los militares destinados en Almería junto con la guardia civil, carabineros y algunos civiles, salen a la calle iniciando la sublevación contra el legítimo Gobierno Republicano.
Tras varias horas de combate, y con la ayuda intimidatoria del destructor Lepanto con el capitán de fragata Valentín Fuentes a su mando, los republicanos consiguen reducir a los militares rebeldes que se rindieron, quedando solo la comandancia de la guardia civil resistiendo.
El general Franco les envió varios mensajes tratando de animar a los sitiados:
“General Franco a Teniente Coronel de la Guardia Civil Almería, Tome mando Comandancia Militar y si Comandante Militar se opone, lo fusila”.
“Este cobarde episodio del Comandante Militar será castigado severamente. En toda España se vence en todas partes donde hay hombres como Guardia Civil de Almería. Tened fe y no perdedla. Se sigue consolidando situación y concentración de legionarios y regulares en Sevilla, que batirán traidores última resistencia. Os abraza, Franco”.

Los republicanos amenazan con dinamitar el edificio de la Comandancia y ante esto, los sublevados se rinden quedando con esto sofocado el levantamiento.
Con este triunfo de las fuerzas leales al Gobierno, la provincia de Almería quedó en territorio republicano durante toda la guerra civil.
En la mañana del 31 de mayo de 1937, durante más de 40 minutos, el acora­zado de bolsillo Admiral Scheer y los torpederos Albatros, Leopard, Seeadler y Lluchs lanzaron alrededor de 200 proyectiles sobre la capital almeriense, afectando a casi toda la ciudad. Como consecuencia del ataque murieron 31 personas. El bombardeo de Almería tuvo una gran repercusión en la política internacional del momento y amenazó el pacto de no intervención en la guerra española establecido entre las potencias europeas.

Algunos historiadores lo compararon con el bombardeo de Guernika, y sin embargo en Almería da la sensación de que estos hechos han sido escondidos, acallados o tergiversados hasta el punto de que, si preguntas en la calle, son pocas las personas que te puedan dar información sobre ellos.
La provincia de Almería plantó cara al alzamiento, fue republicana hasta el final de la contienda, el 29 de marzo de 1939 (hoy hacen 69 años). Ese día, unas 48 horas antes de que llegaran las tropas que debían ocupar la provincia, los falangistas se hicieron con el control de los principales puntos estratégicos de la ciudad, comisaría de policía, Gobierno Civil, correos, telégrafos, la emisora de radio Almería etc.
La ocupación oficial de la ciudad ocurrió el 31 de marzo con la llegada de las tropas mandadas por el coronel Angel López Montijano.

LOS QUE SE ECHARON A LA SIERRA.


Las duras condiciones de vida que se sometió a la población, la represión violenta contra los enemigos políticos y la persecución de los que no aceptaron el nuevo poder, obligó a muchos de éstos a esconderse en las sierras, unos para seguir luchando contra el régimen dictatorial impuesto y otros simplemente para sobrevivir.
Estos “bandoleros”, “maquis”, o “huidos”, como se les conocía, fueron cayendo poco a poco en manos de las fuerzas de seguridad. Unos murieron en el momento de su captura, otros fueron fusilados posteriormente en las tapias del cementerio de san José.
Manuel Pérez Berenguel, el MOTA.
Tal vez el más famoso de estos guerrilleros de la posguerra en la provincia de Almería sea Manuel Pérez Berenguel, más conocido como “El Mota”, un jornalero de Benahadux que se había escapado de un campo de concentración francés al acabar la guerra y que había regresado a su tierra. Su anterior vinculación a organizaciones izquierdistas le hizo huir a las montañas y fue perseguido por las fuerzas franquistas.
Se echa al monte en la primavera de 1942 y desde la punta oriental de Sierra Nevada inicia sus acciones por la Alpujarra almeriense (Canjáyar, Ohanes, Paterna del Río, Fondón y Laujar de Andarax). Desde principios de 1943 hasta fines de 1944 merodea por el norte de la capital, llegando hasta Huércal, Almería.
El grupo del "Mota" fue una partida reducida, 4 o 5 hombres, pero que hizo gala de una gran movilidad. Las acciones del ‘Mota’ le convirtieron pronto en un mito. Escapó varias veces de situaciones difíciles gracias a su ingenio y desparpajo y utilizando disfraces de lo más variopintos: vestido de sacerdote, de militar o incluso de empleado de una funeraria.
Una vez logró hacerse pasar, junto con sus hombres, por una "brigadilla" de Investigación Criminal y en otra ocasión por inspectores de la Fiscalía de Tasas. Una vez logró escabullirse de un lugar peligroso uniformado de sargento del Ejército, mientras que su lugarteniente iba de cabo 1º. En enero de 1945, por una delación, será detenido en el cortijo de San Miguel, en el término de Benahadux y tras ser condenado a muerte, fue fusilado el 17 de julio de ese año.


Otro "huido" que alcanzó esa "fama" fue Rafael Castillo Clares, natural de Benahadux, nacido en 1912, profesión del campo, hijo de Félix y Antonia, y domiciliado en Güejar Sierra.
Entre los hechos imputados a su Partida están: la acción del 5 de febrero de 1944 contra el vecino de Canales, Ramón Díaz Cerilla, llevándose 500 pesetas y dos jamones.
Rafael Castillo fue autor de la retención y posterior muerte, del coronel de Ingenieros Joaquín Milans del Bosch, hecho ocurrido el 8 de enero de 1947 y como consecuencia del mismo, de la muerte de Antonio Martín Benavides alias "Castañicas" a quien acusó de haber delatado a la Guardia Civil la retención del coronel.
Rafael llevó a cabo una acción contra algunos industriales de Güejar. Robó unos 45 kilos de dinamita, mecha y fulminantes del polvorín de la Compañía de Tranvías de la Sierra. Se llevó las escopetas de varios cazadores y con sus golpes y acciones tenía amedrentados a los ricos de la comarca.
El 23 de noviembre de 1947 murió en un combate con fuerzas conjuntas de la policía armada y de la guardia civil en Lancha de Cenes. En el enfrentamiento perdió la vida un teniente de la Guardia Civil y resultaron heridos un capitán, un teniente, un sargento, un cabo, tres guardias y dos agentes.

Hubo huidos de otros lugares que se refugiaron en Benahadux como José Cordero Fernández, natural de la Puebla de Cazalla, Sevilla. Tenía 53 años en 1936. Conocido como “Corderete”. Vivía en Puerta de Ronda, 16, era trabajador del campo y estaba casado con Dolores Andrade Muñoz, con un hijo, Francisco, también huido . José Cordero era un destacado miembro de la UGT, que ya había sido condenado en 1934. Dirigió las comisiones de requisas de armas y alimentos durante los días previos a la ocupación de La Puebla, huyendo el 31 de julio de 1936 en dirección a Málaga, donde estuvo como refugiado en el Cuartel de San Carlos y trabajó en fortificaciones hasta que fue ocupada la ciudad. Ya en Almería, se trasladó a Benahadux, donde trabajó en el campo hasta el término de la guerra. A su retorno a La Puebla, fue detenido y procesado, siendo juzgado en consejo de guerra, el 7 de julio de 1941, y condenado a 20 años de prisión, por auxilio a la rebelión militar. Murió el 20 de julio de 1949 en La Puebla de Cazalla.


Francisco Moreno Valle, tambien de la Puebla. Tenía 26 años en 1936. Hijo de Antonio Moreno y Carmen Valle.
Conocido por “Piquillo”. Jornalero, vivía en la calle Nueva, 52 y estaba casado con Carmen Rodríguez Beltrán, con quién tenía un hijo. Pertenecía a la UGT. Huyó el 31 de julio de 1936 a Málaga, donde permaneció como refugiado, no pudiendo ingresar en las milicias por sus problemas de visión. Marchó hacia Almería cuando fue ocupada la capital. Se estableció en Benahadux, donde estuvo un año trabajando en una huerta y posteriormente en la mina de azufre “La Partala”. Al ser movilizada su quinta, quedó exento por su trabajo de minero. Al término de la guerra, retornó a Sevilla a mediados de abril de 1939, no volviendo a La Puebla. Fue detenido por la policía sevillana el 6 de mayo del 39, por una confidencia, e ingresado en la Prisión Provincial.
Obtuvo la libertad provisional el 12 de diciembre de 1940. Juzgado en consejo de guerra, fue condenado a 1 año de prisión por auxilio a la rebelión militar.


1 comentario:

Perfumes dijo...

Hello. This post is likeable, and your blog is very interesting, congratulations :-). I will add in my blogroll =). If possible gives a last there on my blog, it is about the Perfume, I hope you enjoy. The address is http://perfumes-brasil.blogspot.com. A hug.