sábado, 27 de octubre de 2007

DESBORDAMIENTOS DEL ANDARÁX

INUNDACIONES EN ALMERIA

El río Andaráx, debido a su caudal de régimen torrencial y a su elevado desnivel, ha provocado a lo largo de la historia numerosas inundaciones en los pueblos de sus riberas, hasta el punto de que, por ejemplo Benahadux cambió el emplazamiento de su núcleo urbano a un lugar más elevado, con el fin de evitar estas inundaciones que ocasionaban enormes pérdidas.

En abril de 1.619, el día 12 una gran avenida del río Andaráx anega pagos y destruye la acequia árabe por donde discurría el agua para los cultivos de regadío de la vega de Benahadux:

“Bernabé Nabarro beçino de Benaduz(…) diçe que la abenida del Río que vino ará catorze días con la gran fuerça y pujanza de agua que truxo le derribó un çerro y piedra de sierra y el açequia que estaba arribada a el dicho çerro por donde baja el agua y riegan los herederos de Benaduz y quercal los otros lugares dejando los estrechos y que no puede bajar ni venir agua por ella (…) ya que fue caso fortuito y que no se puede prevenir ni reparar y que la açequia…(…).
En la çiudad de Almería a veint y seis del mes de abril Mil seisçientos dieçinueve años”.
A.M.A. Legajo 918, Pieza 44, 1.619, abril.

En diciembre de 1.792, los arrendatarios de tierras del clero, solicitan la exención impositiva en razón a los destrozos ocasionados por el temporal. José Almodóvar, vecino de Rioja se dirige al Cabildo Catedralicio así:

“Josef Almodóvar vº del lugar de Rioja a la obediencia de V.S.Illma y que con el uracán sucedido en los días veinte y tres, y cuatro de Diciembre del año próximo pasado, se arrancaron treze olibos, y los restantes sufrieron un destrozo considerable, de cuyos ramajes y roncos se habrán hecho, como trescientas arrobas de carbón, y siendo, el fruto de estos árboles, con lo que el Sup.te devía satisfacer y pagar el arrendamiento anual, que está escriturado, faltando este, con la falta de dichos árboles, no puede corresponder el resto de los que han quedado, a completar todo el arrendamiento estipulado”. A
.C.A.
A.C.A. Legajo 1, Pieza 212, Solicitudes y Comunicaciones al Cabildo, 1.793, 28 abril.

JUEVES 6 DE SEPTIEMBRE DE 1888
"Los daños ocasionados por la tormenta del dia 6 en toda la provincia son incalculables, viniendo a empeorar la situación de toda esta comarca hasta un extremo horroroso y desesperado.
Las noticias de los pueblos de Rioja, Gádor, Pechina, Benahadux y Tabernas no pueden ser más desconsoladoras. La inundación ha sido horrorosa.
Desde Sorbas para abajo, pagos enteros han quedado arruinados. En los puentes que se estaban reconstruyendo cerca de Tabernas, materiales, obras, todo ha desaparecido.
Según el parte de la Guardia Civil de Gádor, los destrozos ocasionados en todos aquellos contornos han sido terribles. El rio cubría un kilómetro por ambas márgenes asolando todos aquellos campos y llevándose todo cuanto a su paso se oponía. Puede asegurarse que las aguas han alcanzado una altura mayor que la de las inundaciones célebres del 71.
La fuente que abastece de agua la población ha sido inundada por el torrente, enterrando el pozo y la máquina por completo y ocasionando perjuicios de gran consideración.
Al entrar en Rioja el aspecto no podía ser más sombrío e imponente. El cortijo del Palmeral se ve destruido y como si nunca hubiera existido vegetación. Los de Maresca y Ortega arrasados sus terrenos, llegando el agua hasta cerca de los balcones, es decir, un metro de altura. Las haciendas de d. Emilio Viciana, don Juan Sánchez, don Antonio Hernández, don Ramón Ledesma y de los señores Piqueras, han sufrido considerablemente.
Pero lo que causa horror es, visitar la calle de la Iglesia y el molino de don Juan Benitez que fue por completo inundado, perdiendo más de 300 fanegas de trigo, unas 100 de maíz y várias sacas de harina, alcanzando la altura de las aguas en las habitaciones más de dos metros.
Al penetrar en la Iglesia, no pudimos menos que sobrecogernos del espanto al ver el desconcierto y desorden que allí reinaba. Crucifijos, bancos, candelabros, atriles, todos cuantos objetos existían en el Templo se encontraban hundidos en el fango que inundaba el edificio y que impedía poderlo recorrer. Las aguas subieron a dos metros de altura, destrozando altares, cuadros, paredes y puertas. Las habitaciones de la Sacristía lo mismo. En la plaza y calles laterales todas las casas se inundaron, teniendo los vecinos que refugiarse en los cerros.
En Benahadux, iguales perjuicios que en Viator y Huercal, en las fincas lindantes al rio que ha hecho desaparecer todo.
El puente de Rioja que decían estaba resentido, ha resistido el empuje de las aguas, y ahí está tan esbelto como siempre. Desde el puente se domina una extensión considerable y podía apreciarse lo horrendo de la catástrofe. De la hacienda de San Miguel, del Vizconde de Almansa, se ha llevado unos 200 metros hacia el interior, en una extensión de lo menos 300 metros. La fuerza del agua arrancó en el 5º estribo un enorme bloque del medio punto.
En el cortijo de los herederos de don Bernardo Campos ha habido perjuicios notables, desplomándose uno de los muros de la huerta por la parte norte".

La Crónica Meridional.- Septiembre de 1.888.

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